¿De habitaciones en alquiler a coarrendar piso conjuntamente?

Como ya habrás experimentado lo que es vivir en habitaciones en alquiler no hace falta que diga que encontrar a los compañeros ideales es como una caja de bombones; que salga el bueno es puro azar.

Como decía Forrest Gump; nunca sabes cuál es el que te va a tocar. 

Personalmente me he encontrado de todo: desde gente que deja los platos por fregar en la cocina días y días, ¿quizás esperando que se materialice su madre para fregarlos?, hasta los que dejan el baño hecho un estercolero, como si no existiera un mañana. 

La mayoría de las veces esto pasa porque cuando sub-alquilamos una habitación entramos a vivir en un piso en el que sólo conocemos al que lo tiene alquilado y solo de haber hecho una simple entrevista. En el mejor de los casos, al resto de inquilinos, sólo los ves de pasada antes de entrar a vivir. 

Como no conocemos bien a las personas que viven allí y nos estamos añadiendo a un ecosistema ya formado, la probabilidad de que una persona no nos encaje y no peguemos ni con cola, es grande. 

Al final, la solución que muchos acaban encontrando es irse de ese piso y encontrar otro, arriesgándose a correr la misma (mala) suerte. 

¿Cuál es la solución?

Quizás no lo hayas escuchado nunca, o quizás sí. Es un concepto que se originó hace unos años precisamente para solventar este problema y dar más seguridad a todos los inquilinos. Se trata del concepto de co-arrendar.

Coarreandar; alquilar conjuntamente y a la vez el mismo piso, pagando todos lo mismo y estando todos en el contrato de alquiler. Es la solución ideal a los problemas que genera sub-alquilar una habitación a un tercero y entrar a vivir en un piso con desconocidos.

¿Cuáles son las ventajas?

Comunidad: la clave es coarrendar con personas afines, con las que uno encaje, evitando así el “jugar a la lotería” que supone entrar a vivir en un piso sin haber conocido bien a los que lo comparten.

La forma de materializar una comunidad bien avenida es muy fácil; tomar unas cervezas o un café (bien largo) con las personas con las que nos planteemos convivir. Exponer como uno quiere vivir y saber cómo quieren hacerlo los otros de antemano. 

Si hay encaje, ¡adelante¡.

Pagar lo justo: coarrendar es igual a ahorrar dinero puesto que todos los que alquilan el piso pagan lo mismo. Nadie gana a costa de los demás.

Por el contrario, sub-alquilar una habitación es igual a pagar de más puesto que la persona que pone una habitación en alquiler no solo cubre gastos, sino que se saca un sobresueldo. 

¿Sabías que de media la gente que alquila una habitación a un tercero pagan un 30% más que si hubieran co-arrendado? Esto quiere decir que si la habitación te cuesta 500€ estás pagando 150€ de más que no deberías de pagar… sólo porque se la estas alquilando a un tercero.

👉 En homesy puedes conocer esas personas que como tú se han cansado de sub-alquilar habitaciones a extraños, entrar a vivir en pisos de desconocidos y pagar de más.

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